Durante años se creyó que aquel avistamiento había sido un caso aislado, una historia destinada a perderse entre la niebla de la selva congoleña.
Sin embargo, el misterio ha regresado con fuerza. Según un nuevo testimonio, la serpiente gigante de hasta 15 metros, una criatura que muchos consideraban mito, habría sido vista nuevamente.
El protagonista del relato es Michel Vermersch, quien asegura haber tenido un encuentro aterrador cerca de una vía férrea remota.
Vermersch afirma que, mientras avanzaba por la zona, notó un movimiento antinatural entre la vegetación. Lo que emergió, dice, no se parecía a ninguna serpiente conocida: un cuerpo descomunal, de longitud imposible, desplazándose con una velocidad que lo obligó a huir de inmediato por su vida.
El lugar del supuesto avistamiento no es casual. La región ha sido mencionada en informes y relatos anteriores sobre criaturas no catalogadas, y su difícil acceso ha alimentado especulaciones durante décadas.
Algunos expertos señalan que podría tratarse de una especie desconocida de gran tamaño, mientras que otros creen que la combinación de luz, miedo y entorno extremo podría haber distorsionado la percepción.
Aun así, el testimonio de Vermersch coincide inquietantemente con descripciones previas: tamaño extraordinario, color oscuro y un movimiento silencioso pero dominante. Las redes sociales ya están encendidas, y el debate vuelve a dividir opiniones entre científicos, exploradores y creyentes de lo inexplicable.
¿Se trata de una superviviente de una era prehistórica? ¿Una exageración nacida del miedo? ¿O una prueba más de que la selva del Congo aún guarda secretos que la ciencia no ha logrado descifrar?
Por ahora, no hay confirmación oficial. Pero una cosa es segura: la leyenda de la serpiente gigante del Congo está lejos de desaparecer — y cada nuevo relato hace que el misterio sea aún más difícil de ignorar.






